🍓 Abono para Frutos Rojos GL 750 gr - Nutrición equilibrada todo el ciclo 🍓
Cuando necesitas cosechas homogéneas desde el primer abonado, este fertilizante te lo pone muy fácil.
Pensado para el cultivo de fresas, frambuesas, arándanos, grosellas o moras, este abono granulado de GL ofrece una nutrición completa y estable durante todo el desarrollo del fruto. La formulación NPK con urea encapsulada en polímeros de azufre permite una liberación progresiva del nitrógeno, reduciendo pérdidas por lavado y manteniendo el aporte de nutrientes durante semanas. Su bajo contenido en cloruros ayuda a proteger el suelo de la salinización y a mantener las raíces en mejor estado. Gracias a su riqueza en calcio, también contribuye a corregir carencias y a obtener frutos más firmes y de mayor tamaño.
✨ Ventajas prácticas
- Liberación controlada de nutrientes: suministro continuado de fertilizante durante aproximadamente tres meses con una sola aplicación.
- Menos riesgo de daños en la planta: formulación pensada para minimizar las quemaduras en raíces y hojas.
- Nutrición completa del cultivo: aporta elementos NPK para acompañar a la planta en todo su ciclo de crecimiento.
- Suelo mejor cuidado: contenido muy bajo en cloruro de sodio, que ayuda a evitar la acumulación de sales.
- Mayor aprovechamiento del abono: reduce el lavado de nutrientes por lluvia o riegos frecuentes, optimizando cada aportación.
- Frutos más sanos y consistentes: su riqueza en calcio favorece frutos bien formados, firmes y de mejor calidad interna.
- Uso sencillo en campo o jardín: se aplica a puñado y se integra con un ligero rastrillado.
- Formato manejable: envase de 750 g adecuado para pequeñas explotaciones, huertos familiares o bancales de frutos rojos.
🌱 Uso y dosificación
- Equivalencia orientativa: 1 puñado corresponde aproximadamente a 30 g de producto.
- En trasplante: aplicar entre 30 y 40 g/m2 en el fondo del hoyo, mezclar bien con la tierra, plantar y regar.
- En abonado de mantenimiento: distribuir de 20 a 30 g/m2 alrededor de cada planta.
- Reparto homogéneo: esparcir los gránulos alrededor de la planta de forma uniforme antes de trabajar el suelo.
- Ligero trabajo del terreno: pasar un rastrillo para integrar el abono en los primeros centímetros de tierra.
- Riego posterior: regar después de la aplicación para favorecer la disolución y el inicio de la liberación de nutrientes.
💡 Consejos de uso
- Planifica el abonado: al ser de liberación controlada, ajusta las aplicaciones a intervalos de varios meses.
- Respeta las dosis: no sobrepasar las cantidades recomendadas por metro cuadrado para evitar excesos de nutrientes.
- Aplica sobre suelo húmedo o recién regado para que la liberación sea más uniforme en las raíces activas.
- Ojo con mezclar productos: si combinas con otros abonos, revisa las dosis totales de nitrógeno y sales para no cargar el suelo.
- Combina con buen riego y manejo del cultivo: la fertilización es más eficaz si se acompaña de un riego regular y un suelo bien estructurado.
Con este abono de liberación controlada tendrás tres meses de suministro constante de nutrientes en una sola aplicación, reduciendo tiempo de trabajo y visitas al cultivo. La baja presencia de cloruros ayuda a mantener el suelo más estable campaña tras campaña, y el aporte de calcio acompaña a la planta hacia frutos de mejor tamaño y consistencia. Si quieres centrarte en la cosecha y no en estar abonando cada poco, es una opción práctica. Añádelo al carrito y déjalo resuelto.